Guía para Rezar el Santo Rosario Misterios Dolorosos

Los Misterios dolorosos reviven las épocas más duras de la vida de Jesús, y nos recuerdan el dolor y sufrimiento por el que tuvo que pasar. Esta Guía para rezar el Santo Rosario Misterios Dolorosos pretende ayudarte en tu momento de recogimiento.

¿Cuáles son los Misterios Dolorosos del Santo Rosario?

Los Misterios del dolor son aquellos que nos llevan a revivir la muerte de Jesús poniéndonos a su lado en la cruz, junto a María la Virgen. Haciéndonos partícipes del dolor y sufrimiento de ambos, y ser capaces de comprender el inmenso amor de Dios hacia los hombres.

¿Cuándo se rezan los Misterios Dolorosos?

Los misterios dolorosos se rezan los martes y los viernes.

A continuación pasamos a enumerar los cinco misterios dolorosos, acompañados de la meditación correspondiente.

Primer Misterio Doloroso: la oración en el huerto Mc 14, 32-42

Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro.

Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera.

Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.

Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú”

Tras la cena Jesús había estado charlando con los discípulos y les comentó que tenía intención de ir a rezar. Judas había desaparecido, y ninguno sabía dónde se encontraba.

Todos sabían que a Jesús le gustaba ir a rezar a un pequeño huerto que había junto a un pequeño torrente llamado del Cedrón. En ese momento Jesús sabe que uno de los suyos le va a traicionar, y siente un sufrimiento tan hondo que llama a su padre de manera cariñosa Abbá, en busca de auxilio y consuelo.

Rezo de un Padrenuestro
Rezar Diez Ave María
Gloria al Padre

Segundo Misterio Doloroso: la flagelación del Señor Mt 27, 11-26

Jesús se hallaba de pie delante del gobernador, y éste le preguntó: «¿Eres tú el Rey de los judíos?» Jesús le respondió: «Tú lo dices.»

Pero ante las acusaciones de los principales sacerdotes y de los ancianos no respondió nada. Entonces Pilatos le preguntó: «¿No oyes de cuántas cosas te acusan?» Jesús no dijo nada, así que el gobernador se quedó muy asombrado.

En el día de la fiesta, el Gobernador ponía en libertad a uno de los presos, el que eligiera la gente. En aquel momento había un conocido preso, llamado Barrabás. Pilatos se reunió con ellos y les preguntó: «¿A quién quieren que les suelte: a Barrabás, o a Jesús, al que llaman el Cristo?» Y es que Pilatos sabía que ellos lo habían entregado por envidia.

Mientras él estaba sentado en el tribunal, su mujer mandó a decirle: «No tengas nada que ver con ese justo, pues por causa de él hoy he tenido un sueño terrible.» Pero los principales sacerdotes y los ancianos persuadieron a la multitud de que pidieran a Barrabás, y que mataran a Jesús.

El gobernador les preguntó: «¿A cuál de los dos quieren que les suelte?» Y ellos dijeron: «¡A Barrabás!»

Pilato les preguntó: «¿Qué debo hacer entonces con Jesús, al que llaman el Cristo?» Y todos le dijeron: «¡Que lo crucifiquen!» Y el gobernador les dijo: «Pero ¿qué mal ha hecho?» Pero ellos gritaban aún más, y decían: «¡Que lo crucifiquen!»

Al ver Pilato que no conseguía nada, sino que se armaba más alboroto, tomó agua, se lavó las manos en presencia del pueblo, y dijo: «Allá ustedes.

Yo me declaro inocente de la muerte de este justo.» Y todo el pueblo respondió: «¡Que recaiga su muerte sobre nosotros y sobre nuestros hijos!»

Entonces les soltó a Barrabás, y luego de azotar a Jesús lo entregó para que lo crucificaran.

Tercer Misterio Doloroso: la corona de espinas Mc 15, 15-20

Guía para Rezar el Santo Rosario Misterios Dolorosos

Y le vistieron de púrpura, y poniéndole una corona tejida de espinas,

comenzaron luego a saludarle: ¡Salve, Rey de los judíos! Y le golpeaban en la cabeza con una caña, y le escupían, y puestos de rodillas le hacían reverencias.

Después de haberle escarnecido, le desnudaron la púrpura, y le pusieron sus propios vestidos, y le sacaron para crucificarle.

Rezo de un Padrenuestro
Rezar Diez Ave María
Gloria al Padre

Cuarto Misterio Doloroso: Jesús a cuestas con la cruz camino del calvario Jn 19, 6-17

Cuarto Misterio Doloroso

Así que entonces lo entregó a ellos para que fuese crucificado. Tomaron, pues, a Jesús, y le llevaron.

Rezo de un Padrenuestro
Rezar Diez Ave María
Gloria al Padre

Quinto Misterio Doloroso: crucifixión y muerte de Jesús Mt 27, 33-50

Quinto Misterio Doloroso