Cómo rezar el Rosario, para niños

Cómo motivar a rezar el Rosario para niños, ¿qué trucos utilizó nuestra Señora de Fátima para que los tres pastorcillos rezaran el Santo Rosario cada día con devoción cristiana?

No es una tarea fácil como madre o como padre inculcar desde pequeños a nuestros hijos la tradición de rezar el rosario. Por eso, como madre, miro con orgullo a otras familias que lo han conseguido llevar a cabo con sus niños pequeños.

Asociarlo siempre al mismo momento del día puede ayudar a establecer el rezo del rosario como una costumbre de devoción, que finalmente acabe convirtiéndose en la necesidad que sentimos todos los que rezamos el rosario cada día.

Muchos podrían pensar que rezar el rosario todos los días supone una tarea árdua para los más pequeños. Pero eso es lo que hicieron los pequeños pastorcillos de Fátima con 7, 8 y 10 años. ¿Cómo enseñar el rosario a los niños?

Santo Rosario para niños, cómo rezar

El ejemplo es la mejor escuela.

Como siempre, que los niños vean a sus padres rezar el rosario es la mejor de las estrategias. Lo ven como algo implícito en sus rutinas, y lo convierten en algo normalizado en su cotidianidad.

El Señor nuestro Dios, antes de enviar a la Virgen María, envió al Ángel de Portugal para enseñar a los niños a orar con él. El Ángel les decía: “Orad conmigo” Les aseguró que los corazones de Jesús y de María estaban pendientes de sus oraciones.

La segunda vez que los visitó, les preguntó: “¿Qué hacéis que no estáis orando? Orad, orad mucho, para que los Corazones de Jesús y de María desprendan sobre vosotros designios de Misericordia.

En la tercera aparición les muestra la presencia del Señor en el Santísimo Sacramento, postrándose ante él.

De esta manera les enseña y demuestra la necesidad de oración, y su actitud ante el Señor. Igual que debemos hacer nosotros, padres, con nuestros hijos.

Recordárselo muy amablemente, y que no lo perciban como una obligación.

Así como la Virgen nuestra madre, y el Ángel de Portugal insistió, nosotros no debemos entender que a la primera los niños sientan la necesidad de rezar el Rosario. Si ellos se lo recordaron tres veces a los pastores de Fátima, nosotros no debemos caer en la desesperación y darnos por vencidos.

Con amor, fé y constancia, hemos de recordar a los pequeños que rezar el rosario, orar a Dios, Jesús y la Virgen María es la manera de que escuchen nuestras súplicas y alabanzas.

Demostrarles nuestro amor y nuestra admiración ante sus progresos.

Hacerles ver que nos importa que recen el rosario, y oren a Dios es una de las formas más efectivas de que los niños vean lo relevante que es orar para un Cristiano.

La oración es la vía que nos ayuda a obtener la Misericordia de nuestro Señor, y la paz de nuestras almas.

El sacrificio y el esfuerzo tendrá siempre su recompensa.

La Virgen María reveló a los pastorcillos lo que obtendrían rezando y orando a Dios. La paz del mundo y el fin de la guerra.

Rezar y hablar con Dios y con la Virgen María es la forma de alcanzar la plenitud, misericordia y paz interior que a todos nos hace falta en este mundo loco en que vivimos.

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